lunes, 17 de noviembre de 2014

Los principios

Para la persona cuyo apoyo lejano pero siempre presente, ahora sostiene a este hombre. La que puso en marcha la creación de este blog. La estrella del viajero.

 El viento que gentil acaricia mi rostro y aquel suave manto cálido del sol que cubre ahora mi cuerpo, parecieran que consuelan como si supieran de mis penas. Cuando descubres las diferentes sensaciones que te ofrece el descansar sobre el césped, comienzas a ver la vida entre lineas. Difíciles momentos he tenido que enfrentar últimamente; el fin de un amor, la extenuación de los estudios y los innumerables problemas familiares. La vida pareciese oscurecerse de pronto: invade mi alrededor de la misma forma que la luz de una vela comienza a apagarse.

Dentro de esta lúgubre ambientación, me siento imposibilitado de hablar como antes; las palabras son envenenadas de tristeza y rabia, con un sabor tan desagradable como insoportable. Lejos de los abrazos cálidos y las palabras de amor, siento un peso gigante y frío sobre mi espalda. Y solo me siento envuelto en la oscuridad y en lágrimas.Y cuando logro dilucidar un espejo, mi rostro yace roto al igual que su superficie, donde cada pedazo muestra mis ojos y mis facciones son tan irregulares como los cortes del espejo.

Pero lo que para mi parecía eterno, acaba con una mano en mi hombro. Es cálida y firme, ya que la puedo sentir cuando pongo mi mano sobre ella. Esa mano esta lejos, pero su luz y calor se hacen sentir como una estrella en la lejanía del cosmos. Pronto las piezas del espejo se arman cuales trozos de hielo se unen bajo un calor acogedor. Y las velas se encienden, y la oscuridad comienza a desaparecer, y mis palabras vuelven a saber a miel. Vuelvo a ponerme de pie y a dejar aquel lugar sombrío. Ahora la luz de mil estrellas saldrán de mis ojos, ya que esa persona encendió la ya agotada vela dentro de mi.

Este es mi saber: puede que algún día, la oscuridad absorba lo más luminoso de su ser y traten de encontrar a tientas la salida. Pero siempre permitan que las verdaderas estrellas toquen su hombro, ya que ellas también han visto momentos oscuros. Este es mi saber, esta es mi pequeña llama para ustedes. Este es el inicio de mi felicidad, la lucha contra la tristeza y la aventura de vivir la vida.

La vida se deja ver siempre entrelineas, debemos ser lo bastante capaces de aguantar los grandes y tristes párrafos, para encontrar la luz.


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